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La familia Melanotaeniidae. Melanotaenia boesemani

 

Pertenecientes a la familia Melanotaeniidae, incluida en el orden Atheriniformes y conocidos como peces “Arcoíris”, los melanotaénidos se agrupan en siete géneros, pero de ellos, solo dos están representados entre las especies introducidas en Cuba: Melanotaenia y Glossolepis.

Los “Arcoíris”, son peces de talla pequeña o media; provenientes de Australia, Indonesia, Nueva Guinea y otras islas del área geográfica; viven en aguas cálidas, dulces o salobres.

En Cuba, el género Melanotaenia, ha estado presente desde los años setenta del pasado siglo, con la especie Melanotaenia maccullchi, desde hace años, ya inexistente en el país.

Un pez discreto, que no rebasa los ocho centímetros de longitud total y de cromatismo moderado en etapas juveniles (característico de la familia), pero los adultos son de color dorado-brillante, sobre el que se destacan varias bandas longitudinales de puntos negros y sus aletas adquieren una tonalidad rojiza. Su llegada constituyó una singular novedad en la acuariofilia cubana, a pesar de su efímera presencia.

Décadas después, alrededor del año 2008 del presente siglo, se introduce el “Arcoíris azul”, Melanotaenia lacustris, pero a él le dedicaremos un próximo artículo.

En 2015, llegan a Cuba, los primeros ejemplares de Melanotaenia boesemani y en 2017 comienza a tener una representación en el mercado. Su presencia ofrece nuevas posibilidades a quienes gustan de los acuarios poblados de peces vivaces y de talla media. Aún resulta escasa y costosa para aquellos que disponen de menores ingresos.


Responde al nombre común “Arcoíris de Boeseman”, en alusión a su descubridor el doctor Marinus Boeseman, Son endémicos de los acuíferos de Vogelkop en Papúa occidental, Indonesia.


Como característica general, las hembras del género Melanotaenia suelen ser algo más pequeñas que los machos, en M. boesemani, aunque lo más común es que crezcan hasta los nueve centímetros, pueden alcanzar hasta doce y los machos, a su vez, son más coloridos, estirados, altos, de perfil estrecho, cabeza pequeña y triangular, con grandes ojos.

Su cuerpo oval mantiene una la coloración base sustentada en los tonos azules metálicos, pero en las hembras, menos coloridas, aparece una línea central oscura, horizontal, que se inicia en la base de la cola y se extiende por todo el cuerpo; junto a ella otras bandas más estrechas que afloran o se desvanecen en dependencia del ánimo del pez. En ellas, la primera de las aletas dorsales es redondeada, mientras que en los machos acaba en punta.

Los machos adultos exhiben su cromatismo grandilocuente que en la mitad delantera del cuerpo varía entre matices azules y violetas, a veces con tres bandas verticales oscuras, el resto con amarillos, naranjas y rojos; incluidas la segunda aleta dorsal, la anal y la caudal. Toda esta coloración, varía según la calidad del agua, las condiciones higiénicas del acuario y el estado emocional de los peces.

M. boesemani, tiene una variante roja y en su estado natural la especie está catalogada por la UICN en peligro de extinción. Las causas básicas son la pesca indiscriminada para su comercialización como peces de acuario, la contaminación de sus hábitats y la introducción de especies invasoras en ellos.


A diferencia de la mayoría de los peces de acuario, poseen dos aletas dorsales; la primera es más pequeña seguida de otra mucho más extendida, pero no tanto como la anal que se inicia en el vientre, a mitad del cuerpo y ambas terminan en el pedúnculo caudal, cerca de la base de la cola.

Su expectativa de vida se extiende hasta los ocho años si disponen de condiciones de vida idóneas. Cuando son longevos, sus cuerpos acentúan la altura del dorso y adquieren un aspecto abultado, algo deforme que los hace menos atractivos.

Esta diversidad cromática justifica el apelativo de peces “Arcoíris”. Todos ellos se reproducen muy bien en acuarios; son voraces, glotones, muy activos, que requieren de espacio para nadar. Es importante dotarlos de un filtro potente que contribuya a propiciarles suficiente oxígeno. También agradecerán los cambios de agua periódicos.

Comen de todo, pero debemos alimentarlos con suministros que no se precipiten con rapidez hasta el fondo, sobre todo en acuarios profundos, porque estos peces gustan de alimentarse en la superficie. Si no están bien nutridos y las condiciones del agua no son las idóneas se tornarán lentos y pálidos.

Necesitan de un acuario amplio, con zonas libres para la natación. La decoración debe basarse en plantas robustas ubicadas al fondo y los laterales e incluir algunas rocas o troncos que sirvan como refugio. Son peces gregarios, que viven en cardúmenes, nadadores incansables que, cuando los mantenemos en pareja o muy pocos individuos se vuelven tímidos y quietos, lo ideal es disponer de ocho o más peces en un balance de dos hembras por cada macho.

Su reproducción en acuario es factible. Desovan en las plantas y los reproductores devoran las huevas por lo que requieren de un acuario de cría y retirar los peces una vez concluida la puesta. En dependencia de la temperatura la eclosión se producirá en un período de tiempo que varía entre siete y doce días.

Hay un detalle que no quisiéramos dejar de mencionar en favor de quienes sostienen el tino de reproducirlos, de los que asumimos la responsabilidad de comercializarlos y de los que poseen el buen gusto de adquirirlos; contar con ellos en el mercado requiere paciencia y recursos. Son peces que, a pesar de su apetito insaciable, crecen muy lento, además necesitan espacio y equipamiento para que se desarrollen: esto encarece su producción y mantenimiento en los comercios. Generalmente, quienes los compran para llevarlos a casa, deben adquirir ejemplares muy jóvenes que, a la mirada desconocedora no ofrecen una relación equilibrada costo-producto, pero es la mejor manera de aclimatarlos a nuestras condiciones, esmerarnos en cuidarlos, verlos crecer y poco a poco deleitarnos con el gratificante resultado de nuestro empeño y paciente perseverancia.

 

Ficha básica de Melanotaenia boesemani

Grado de dificultad

Baja

Tipo de Agua

pH 7-8 y una dureza gH 9-19

Temperatura

Entre 24 a 28ºC

Iluminación

Media

Alimentación

Omnívoros

Necesidades básicas

Agua con poca corriente, bien oxigenada.

Espacio para nadar y vivir en cardumen

Comportamiento

Pacíficos

Zona en el acuario

Media-Alta

Tipo de reproducción

Ovípara.

 

 

Principales fuentes consultadas

www.acuamanus.com.ar

https://acuarioadictos.com

www.aquanovel.com

 

 

La familia Syngnathidae. Microfhis lineatus. El «Pez Pipa Listado»

Perteneciente a la Familia Syngnathidae e inserto en el Género Microfhis hay un curioso pez que responde al nombre científico de Microfhis lineatus (Kaup, 1856) y múltiples nombres comunes: “Pez Pipa Listado” o “Pez Pipa de Manglar”. También otros como “Pez Pipa Franjeado”, “Pez Pipa de Bandas”,  “Pez Pipa de Hocico Corto”, “Pez Pipa de la Costa Atlántica” y “Pepino de Mar Bandeado”.

Habita el Atlántico occidental. Incluidos el Golfo de México y el Caribe, Microfhis lineatus se distribuye por la costa atlántica americana desde la Florida, al sureste de los Estados Unidos, hasta Brasil; donde habita las aguas salobres y dulces de estuarios, manglares y ríos costeros, con preferencia por las aguas tranquilas, de poca corriente; en ellas, acostumbra a refugiarse entre la vegetación sumergida u otros ambientes que le permitan un buen camuflaje.

El registro histórico de la especie se remonta al siglo XIX, Poey, 1855-58, bajo el nombre de Syngnathus lineatus. Por años, las poblaciones de peces pipa del Atlántico occidental, de manera errónea, fueron identificadas como Microfhis brachyurus.
En 2016, a partir de la publicación en Zootaxa de “Molecular phylogeny and patterns of diversification in syngnathid fishes” de Hamilton et al.  Microfhis lineatus adquiere el estatus de especie plena para poblaciones atlánticas.

Este endémico regional muestra preferencias por las aguas someras que no excedan los dos metros de profundidad, con sustrato de sedimentos blandos, fangosos y presencia de troncos y plantas sumergidas. Se asocia a Rhizophora mangle “mangle rojo” y a praderas marinas de Thalassia testudinum. La especie resulta común donde el agua dulce se mezcla con la marina.
Su expectativa de vida ronda los cinco años.


El estado de conservación de la especie es de Preocupación Menor (LC), pero la suerte de estos peces y su existencia en el futuro están sujetos a la no degradación de los manglares y el no incremento de la contaminación de las zonas costeras.

Breve descripción de la especie: 
De cuerpo alargado, muy delgado, cubierto de escamas óseas, típico de los “peces pipa”. La coloración base marrón, pardo oscuro o verdosa, sobre ella aparece una franja lateral oscura que se destaca a lo largo del cuerpo.

El hocico largo, con boca pequeña y tubular, adaptada para succionar presas con gran precisión. Carente de dientes, por lo que ingiere enteras las presas capturadas. Grandes ojos que lo dotan de buena visión para localizar su alimento.

Su tamaño en la adultez oscila entre 15-20 centímetros de largo.

Alimentación:
Depende del camuflaje para acercarse lentamente a sus presas, entonces generan un vacío en su cavidad bucal para aspirar el alimento. Este método de caza se define como “sitio y espera”. Su camuflaje excelente aprovechando su forma, coloración y el mimetismo con la vegetación y los sustratos fangosos o arenosos, les posibilita emboscar sus presas y succionarlas cuando estas pasan cerca de su boca.
Su dieta básica consiste en pequeñas presas que viven en los fondos fangosos, las arenas o entre la vegetación; pueden consumir pequeños gusanos, huevas de invertebrados, etc. En su etapa juvenil ingieren zooplancton y otros organismos acuáticos diminutos. Los hábitats estuarinos son ricos en crustáceos y otros organismos bentónicos. Los microcrustáceos y larvas de insectos constituyen su dieta básica. No consume vegetales ni algas.

Secuencia de un ejemplar de Microfhis lineatus en acuario cazando un Gammarus pulex.


Secuencia de un ejemplar de Microfhis lineatus en acuario cazando una cría de Poecilia reticulata, Guppy.

En temporada seca se refugian en los pastos marinos de Thalassia porque su alimento en la costa escasea. Durante la época de sequía, en muchos ecosistemas costeros la vida acuática hace una pausa, en la que algunas especies desarrollan ingeniosas capacidades adaptativas y de supervivencia, un letargo temporal que con la llegada de las lluvias despierta; la vida renace y lo hace desde el comienzo para iniciar su ciclo anual. Las crías recién nacidas de crustáceos, peces, larvas de insectos, huevos de moluscos y otros organismos bentónicos muy pequeños reaparecen y brindan todo un festín alimentario para Microfhis lineatus.
Por eso en temporada de lluvias están entre las raíces del “mangle rojo” o la vegetación sumergida en aguas someras con suelos fangosos o arenosos donde encuentran refugio y alimento.
Dimorfismo sexual:
Los machos poseen una bolsa incubadora ventral, visible como un abultamiento debajo de la cola. Las hembras ovuladas, antes de transferir sus huevos al macho presentan engrosamiento abdominal.

Cortejo y reproducción:
Se reproducen en épocas cálidas, pero en zonas como Cuba, donde las estaciones no están bien definidas, lo hacen casi todo el año.
Las hembras realizan movimientos ondulantes y vibratorios para seducir al  macho durante el cortejo. También se observan cambios de coloración. Las hembras seleccionan aquellos machos cuyas bolsas incubatrices estén más desarrolladas; en ellas depositarán sus huevas. Durante horas, a través de su tubo ovopositor, la hembra deposita sus huevos en la bolsa incubadora, ubicada en la cola de los machos. Conocida como “Marsupia ventral”, esta bolsa se compone de un tejido esponjoso rico en vasos sanguíneos que oxigena y nutre a los embriones.
El macho fertiliza la puesta internamente en su “Marsupia ventral” e incuba los huevos en ella hasta que eclosionan. La incubación, según la temperatura del agua puede durar unas dos o tres semanas. Un macho puede llevar dentro de su bolsa la puesta de varias hembras, debido a esto, con frecuencia se producen riñas entre ellas por el macho.
Los machos gestantes se mantienen inmóviles para evitar a los depredadores debido a que durante la gestación son mucho más lentos y eso los hace más vulnerables.

Llegado el momento, el macho realiza contracciones musculares para expulsar las crías, que no tienen etapa larval, salen de la bolsa como réplicas en miniatura de sus padres e inician su vida de manera independiente, sin ninguna protección parental.
Esta peculiar manera de reproducirse se define como “selección sexual invertida”. Es una verdadera fortaleza evolutiva al permitir que las hembras puedan ovular con mayor periodicidad mientras los machos se dedican a la incubación, lo que incrementa la eficiencia reproductiva.
La acidificación de las aguas y la elevación de la temperatura pueden incidir negativamente la eclosión.

A pesar de ser una especie muy adaptable, son peces sensibles a los cambios bruscos y a las fluctuaciones extremas; Nitritos/Nitratos cercanos a 0 ppm, sensibles a la contaminación orgánica.
Presencia de la especie en Cuba
La especie, con frecuencia, pasa desapercibida en los estudios e informes sobre la biodiversidad en sus hábitats; esto se debe a que el enfoque se dirige hacia otras especies con potencialidad comercial o con algún estado de amenaza.
Los reportes documentados de poblaciones de Microphis lineatus las ubican en las aguas costeras de todo el archipiélago cubano. El estatus de su presencia se considera como común, pero no abundante, este patrón se repite en los manglares cubanos. Hagamos un breve recorrido por las principales ubicaciones desde el occidente hasta la zona oriental.
Reserva de Biosfera Península de Guanahacabibes en Pinar del Río, donde habitan los manglares y los pastos marinos.
Ciénaga de Lanier en la Isla de la Juventud, en canales de Rhizophora mangle “mangle rojo” y zonas de salinidad variable.
“Bahía de Cochinos”, los humedales y manglares de la “Ciénaga de Zapata” y el “Río Canimar”, todos en la costa sur de la provincia de Matanzas.
Archipiélago Sabana-Camagüey en la Cayería Norte, específicamente  Cayo Coco y Cayo Romano donde habitan lagunas costeras y canales mareales.
Al sur de Ciego de Ávila en el Golfo de Ana María y Jardines de la Reina que incluyen las provicias de Ciego de Ávila y Camagüey, habitando las zonas de manglar.
En el oriente cubano se documentan varias poblaciones. En la Laguna Costera de Birama en Las Tunas, los estuarios del Río Cauto en Granma, la costa de Santiago de Cuba y por último la Bahía de Guantánamo.
Los ejemplares en nuestro poder fueron colectados el 24 de abril de 2025 por Ricardo Guerrero Medina en el “Canal de Júcaro” en la locación conocida como “Los Rolos”, municipio Yaguajay, provincia de Sancti Spíritus, junto a  varios juveniles de Agonostomus monticola “Dajao”, Tylosurus raphidoma “Agujón de costa” y abundantes “Guajacones”: Gambusia punticulata y Limia vittata.
Este nuevo reporte constituye un valioso aporte al patrimonio natural cubano. La presencia de la especie en el litoral norte espirituano resulta un hecho halagüeño por disponer de un hábitat protegido, nos referimos al Parque Nacional Caguanes, área núcleo de la Reserva de Biosfera Buenavista.

A pesar de sus hábitos alimentarios bien específicos, en los meses que los hemos mantenido en acuario han consumido crías de gambas Neocaridina davidi “Red Cherry”, larvas de mosquito, alevines de peces y algún Gammarus, pero estos últimos no resultan de su agrado. En acuario pueden permanecer en agua dulce, pero de manera permanente o por períodos muy prolongados afecta su salud osmótica y su longevidad; requieren aportes periódicos de sal marina.

Ficha básica de Microfhis lineatus

Grado de dificultad

Alta.

Tipo de Agua

pH 7.8-8.2  Dureza gH 12-18º

Salinidad 0-35 ppt

Temperatura

Entre 24-28ºC

Iluminación

Media.

Alimentación

Predador de presas pequeñas.

Comportamiento

Pacíficos.

Necesidades básicas

Agua salobre, limpia y bien oxigenada.

Plantas y troncos donde esconderse.

Alimento vivo.

Zona en el acuario

Fondo-media-superficie.

Tipo de reproducción

Ovípara.


Principales fuentes consultadas
Fishbase.mnhn.fr
GBIF
























 

La familia Melanotaeniidae. Melanotaenia boesemani

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